¿Qué hace que un equipo electrónico sea realmente duradero? La respuesta está en la certificación IP, el estándar internacional que clasifica la capacidad de un dispositivo eléctrico para soportar la entrada de objetos sólidos o líquidos. Elegir el grado de protección adecuado es esencial para garantizar la seguridad tanto de los equipos como de las personas.
El grado de protección IP (Ingress Protection) define la protección frente a la entrada de objetos sólidos y líquidos. El polvo y la humedad no solo pueden poner en riesgo la maquinaria, sino que también pueden comprometer el aislamiento eléctrico. Por ello, el grado de protección IP es un criterio objetivo para determinar la idoneidad de un dispositivo para un determinado entorno de funcionamiento, garantizando instalaciones fiables y conformes con la normativa.
El código está formado por dos números y, cuando corresponde, una letra. La numeración es progresiva: cuanto mayor es el número, mayor es el nivel de protección. Cuando el segundo número se sustituye por una X, significa que no existe un requisito específico de protección frente al agua.
Para los entornos más exigentes, el grado IP 69K garantiza una protección total frente al polvo, los vapores, la inmersión en líquidos y los chorros de agua caliente a alta presión.
La norma de referencia es la IEC 60529 —EN 60529 en la Unión Europea—, que establece los requisitos técnicos y los métodos de ensayo. Para obtener un determinado grado de protección, cada dispositivo se somete a pruebas de laboratorio que simulan la entrada de partículas de polvo y líquidos. En determinados lugares, como campings, instalaciones de alumbrado exterior o aseos públicos, la normativa establece un grado de protección IP mínimo.
En los productos Finder, el primer número hace referencia a la protección frente a la entrada de objetos sólidos en el relé y frente al acceso a elementos peligrosos. El segundo número indica la protección frente a la entrada de líquidos. El grado de protección IP está relacionado con el uso normal del producto, tanto si se instala en un zócalo como en una placa de circuito impreso. En el caso de los zócalos, un grado de protección IP 20 indica que están protegidos frente al contacto con los dedos (finger-safe), de acuerdo con VDE 0106.
A la hora de seleccionar el grado de protección IP, deben tenerse en cuenta varios factores: el entorno en el que se instalará el dispositivo, su exposición al polvo y a los líquidos y los requisitos establecidos por la normativa. Para proteger equipos eléctricos y electrónicos sensibles frente a sobretensiones transitorias, se recomienda instalar un protector contra sobretensiones. Los modelos de Tipo 3, Tipos 7P.31 y 7P.32, para sistemas con neutro TT y TN-S, son adecuados para aplicaciones monofásicas en instalaciones empotradas (cajas 503) y para montaje sobre carril. Ambos cumplen la norma EN 61643-11:2012 y cuentan con un grado de protección IP 65.
Los detectores de movimiento de la Serie 18 ofrecen grados de protección que van desde IP 40 en los dispositivos para interiores hasta IP 55 en los modelos destinados a exteriores (Tipos 18.A1 y 18.81).
Para encender las luces en función del nivel de iluminación ambiental, pueden utilizarse los relés crepusculares de la Serie 10, con un grado de protección IP 54, adecuado para instalaciones exteriores, o los dispositivos de la Serie 11.
Estos últimos cuentan con un grado de protección IP 20, pero incorporan un elemento fotosensible externo. El Tipo 011.02 dispone de protección IP 54, mientras que el Tipo 011.03, para montaje empotrado, alcanza un grado de protección IP 66/67.
La serie incluye los Tipos 72.01, 72.11 y 72.51, todos ellos adecuados para controlar el nivel de líquidos conductores, así como el relé de conmutación de prioridad Tipo 72.42, recomendado para su uso con bombas, compresores o motores cuando el sistema requiere alternar las cargas.
La gama también incluye el interruptor de flotador Tipo 72.A1 para aguas grises, el interruptor de flotador Tipo 72.B1 para aguas negras y, por último, el interruptor de flotador Tipo 72.C1, de dimensiones compactas. Todos ellos cuentan con un grado de protección IP 68.
El grado de protección IP no garantiza una protección permanente. Esta puede verse comprometida por factores externos. Una instalación que no cumpla con la normativa o que presente daños puede no solo comprometer la seguridad, sino también invalidar la cobertura del seguro del sistema.